Quisiera no delirar por otros sino simplemente delirarme.
martes, 23 de agosto de 2011
Qué insomnio más cobarde.
¿Sabe por qué no le puedo escribir? porque soy verde, verde como las ranas; que de tanto croar, cansan. ¡No quiero cansarle!
No sé quién es usted. ¿Por qué no viene, me abraza y vuelve a irse? No necesito de más, puesto que no conozco más.
¿Soporto las palabras azucaradas? aunque es inevitable que las tenga también, NO las soporto.
Puede decirme sólo dos por semana.
domingo, 14 de agosto de 2011
Cómo encontrarnos...
Pues seguiré abrazando árboles aunque me haya vuelto monstruo, aunque me haya vuelto absurda y te piense.
No me eres necesario... Si por ejemplo hierve el sol o si llora la luna, si por ejemplo me abrazas; si por ejemplo dejamos de hablarnos, si por ejemplo tu recuerdo me acompaña, si por ejemplo exploto hojas secas, si por ejemplo mi jardín se marchita... No me eres necesario; pero si por ejemplo sueño contigo, me eres más que necesario.
¿Sí te fuiste? ¡Odio que te hayas ido!
Absurdamente te pienso, de igual manera me pierdo; en qué, aún no lo sé.
Estoy como sumergida. Nunca he creído necesario al amor y no sé nadar. ¿Seré acaso vulnerable? ahora soy menos simpática, voy perdiendole la gracia a la gente; ¿cuán marciana podré llegar a ser?
Odio que me irrumpas, tanto como cuando me dejas.
Claro que quise encontrarte entre delirios, ¿realmente también lo querías?
No es amor.
A veces siento como si olvidara respirar.
A veces pienso en que no pienso.
Quiero ejercitarme profundamente en amor, aunque no sepa cómo.
Llueven burbujas, muchas veces las ignoro.
¡Qué poco romántica soy!
Silencio, voy a dormir.
jueves, 4 de agosto de 2011
Se me apetece simbiosis lunar.
Si cayera al mar, ¡nada pasaría!
Si los dinosaurios necesitaran cariño en ese mundo cósmico en el que se encuentran, viajaría por el espacio usando velas como propulsores y de motor, burbujas.
Si yo necesitara cariño la luna bajaría a la tierra y dormiría cada noche junto a mi.
lunes, 13 de junio de 2011
Tomando café.
Sos más que insolente, sol
¿te crees con derecho a salir en momentos no oportunos?
Digo inoportunos pues me encuentro solitaria en los últimos días.
No somos impermeables, solecito embriagado.
Lo llaman a usted señor sol; ¡yo!, lo llamo así.
Quisiera conocer de usted esa habilidad de crear colores cósmicos, para así también crearme unos cuantos sólo para mi.
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