martes, 23 de agosto de 2011

Qué insomnio más cobarde.

¿Sabe por qué no le puedo escribir? porque soy verde, verde como las ranas; que de tanto croar, cansan. ¡No quiero cansarle!
No sé quién es usted. ¿Por qué no viene, me abraza y vuelve a irse? No necesito de más, puesto que no conozco más.
¿Soporto las palabras azucaradas? aunque es inevitable que las tenga también, NO las soporto.
Puede decirme sólo dos por semana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario