Hoy te buscaba entre miradas, cuando dejé de hacerlo; llegaste.
Me preguntaba si podrías volver a acrecentar el baile del que quizás nunca conversamos, siento que no.
No es tarde pero prefiero un nunca.
Tenía un ideal de continuidad pero nunca me había tocado un atípico como éste.
Debería ser como el Jazz, bizarro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario