lunes, 24 de enero de 2011

Simple.

Era yo, ahí... quería ver llorar el viento sencillo y puro; sufrir con él sin enteder por qué, deseaba sentirlo y que a su vez me sintiera... Para ello no había necesidad de ojos, necesitaba a mis poros.
La verdad no me satisface sufrir, pero no hay cosa mejor que sentir. Cuando reflexiono descubro que vale más fatigarse que una única sonrisa.
Ese lugar tenue y poco soñado, hacía que mi corazón avivara sin así experimentarlo, pero no tuve miedo.
Yo tan en silencio deseaba ser su amiga, aunque creo serlo sin que el lo descifre, intenté abarcar la mayor parte de mi tiempo pensando en esa paz que a nada obligaba pero un frío revelador seguía trayendo aquel quejido del viento. No lo pude ver, no lo sentí... todo paso demasiado pronto. Me hubiese gustado tener más tiempo; estoy en calma.

Laura Pérez Colorado.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Receta.

Hacer creer a los demás que existes; fácil, pero para ser más certera quisiera que no fueras una falacia o quizás que en otro tiempo bien cerquita del mio estuvieras rogando por que yo existiera y que los sentimientos puedan unirse.
En tú tiempo no hay delirios creados a causa de otros pero tampoco existen cajitas rosadas cosa que por cierto alegra a mi esencia.
En ocasiones mi cerebro es bastante dubitativo y llega a creaciones bastante memorables pero que quedan obstruidos por desasosiegos.

Laura Pérez Colorado

domingo, 7 de noviembre de 2010

Dejame decirte algo.

¿Para qué la soledad?
Creo que estimula y transporta; pero, no la veo...prefiere que la ignore.
Un día de tantos la sentí y no me habló, de hecho no lo hace; yo tampoco quice hacerlo.
Creo que es cobarde al esconderse, pero no sé escudriñarla.
Está en mí pero yo no con ella.
También suelo ser cobarde.


Laura Pérez Colorado.

Nada marcha tan bien, desde hace lo que parece una infinitud.

Que deliciosa es la lluvia cuando puede olerse y mucho más cuando se puede saborear el sol.
Estoy sola, diciendo muchos estar ahí.
Añoro memorias que quizá ni existan
¡No comprendo!


Laura Pérez Colorado

sábado, 1 de mayo de 2010

No existe un día más hermoso que el día de hoy

photography.
((No existe un día más hermoso que el día de hoy)))

Elsa I. Bornemann

La suma de muchísimos ayeres forma mi pasado.
Mi pasado se compone de recuerdos alegres...
tristes....
Algunos están fotografiados y ahora son cartulinas
donde me veo pequeño, donde mis padres siguen
siendo recién casados, donde mi ciudad parece otra.
El día de ayer pudo haber sido hermoso día...
Pero no puedo avanzar mirando constantemente
hacia atrás.
Corro el riego de no ver los rostros de los que
marchan a mi lado.
Acaso el día de mañana amanezca aún más
hermoso...
Pero no puede avanzar mirando sólo el horizonte.
Corro el riesgo de no ver el paisaje que se abre a
mi alrededor.
Por eso, yo prefiero el día de hoy. Me gusta pisarlo
con fuerza, gozar su sol o estremecerme con su frío,
sentir cómo cada instante me dice: ¡Presente!
Sé que es muy breve, que pronto pasará, que no voy
a poder modificarlo luego ni pasarlo en limpio...
Como tampoco puedo planificar demasiado el día de
mañana: es un lugar que todavía no existe.
Ayer, fuí. Mañana, seré. Hoy, soy.
Por eso, hoy te digo que te quiero...
hoy escucho...
hoy te pido disculpas por mis errores...
hoy te ayudo...
Porque hoy respiro, transpiro, veo, pienso, oigo,
sufro, huelo, lloro, trabajo, toco, río, amo...
Hoy,
Hoy estoy vivo.
Cómo tú.

sábado, 24 de abril de 2010



Les ofrezco toda mi memoria.

Foto por Laura Pérez Colorado

martes, 20 de abril de 2010

¿Y, qué aguantar?

¿Acaso más de dos lagrimas pueden convertirse en un circo?
¿si sólo lloras pero, y sonries también, qué tipo de arcoiris podría formarse?
No me sabe igual, aquellas memorias se han vuelto pequeñas lunas,
tan pequeñas que ni pueden sentirse.
Esos episódios de ayer estan confusos, los de hoy ni los he visto.
¿A dónde ha ido el sol? ¿querran las nubes marcharse?
¿Qué hay de mis sentidos? ¿será que ya no conocen lo que es agudizarse?
pero a todo esto; repito, carezco de pretensiones para olvidar.

Laura Pérez Colorado