martes, 26 de abril de 2011

Respirando.

¿Acelerar el mundo? ¿cómo sería todo? ¿para qué serviría todo?
Deseo un caleidoscopio para entender esto que pasa por cada cerebro,
no quiero instrucciones, no me gusta el chocolate pero las personas entre más variados colores tengan, más aprendo a disfrutarlas.

Laura Pérez Colorado.

Es bueno.


Te decía, aveces es bueno alejarse porque con "sentir" no me refiero exclusivamente a lo afectivo; es más, eso lo siento de vez en cuando fastidioso.
Sentir... pero a la Pacha-mama, sentirme propiamente (mis órganos e ideas) esto puede hacerse sólo al alejarse.
¿Me entiendes?
No creo que lo hagas, esa realidad tuya está bastante sumergida en esas ganas de no fatigarte.

Laura Pérez Colorado.

Respuesta.

De hecho sí,
no soy de acá pero sí un poco de lo lejano,
y, es seguro que no soy de nadie.


lunes, 24 de enero de 2011

Simple.

Era yo, ahí... quería ver llorar el viento sencillo y puro; sufrir con él sin enteder por qué, deseaba sentirlo y que a su vez me sintiera... Para ello no había necesidad de ojos, necesitaba a mis poros.
La verdad no me satisface sufrir, pero no hay cosa mejor que sentir. Cuando reflexiono descubro que vale más fatigarse que una única sonrisa.
Ese lugar tenue y poco soñado, hacía que mi corazón avivara sin así experimentarlo, pero no tuve miedo.
Yo tan en silencio deseaba ser su amiga, aunque creo serlo sin que el lo descifre, intenté abarcar la mayor parte de mi tiempo pensando en esa paz que a nada obligaba pero un frío revelador seguía trayendo aquel quejido del viento. No lo pude ver, no lo sentí... todo paso demasiado pronto. Me hubiese gustado tener más tiempo; estoy en calma.

Laura Pérez Colorado.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Receta.

Hacer creer a los demás que existes; fácil, pero para ser más certera quisiera que no fueras una falacia o quizás que en otro tiempo bien cerquita del mio estuvieras rogando por que yo existiera y que los sentimientos puedan unirse.
En tú tiempo no hay delirios creados a causa de otros pero tampoco existen cajitas rosadas cosa que por cierto alegra a mi esencia.
En ocasiones mi cerebro es bastante dubitativo y llega a creaciones bastante memorables pero que quedan obstruidos por desasosiegos.

Laura Pérez Colorado

domingo, 7 de noviembre de 2010

Dejame decirte algo.

¿Para qué la soledad?
Creo que estimula y transporta; pero, no la veo...prefiere que la ignore.
Un día de tantos la sentí y no me habló, de hecho no lo hace; yo tampoco quice hacerlo.
Creo que es cobarde al esconderse, pero no sé escudriñarla.
Está en mí pero yo no con ella.
También suelo ser cobarde.


Laura Pérez Colorado.

Nada marcha tan bien, desde hace lo que parece una infinitud.

Que deliciosa es la lluvia cuando puede olerse y mucho más cuando se puede saborear el sol.
Estoy sola, diciendo muchos estar ahí.
Añoro memorias que quizá ni existan
¡No comprendo!


Laura Pérez Colorado