lunes, 13 de junio de 2011

Tomando café.


Sos más que insolente, sol
¿te crees con derecho a salir en momentos no oportunos?
Digo inoportunos pues me encuentro solitaria en los últimos días.
No somos impermeables, solecito embriagado.
Lo llaman a usted señor sol; ¡yo!, lo llamo así.
Quisiera conocer de usted esa habilidad de crear colores cósmicos, para así también crearme unos cuantos sólo para mi.


viernes, 10 de junio de 2011

Tengo un libro empolvado

El sol se ha embriagado.
Mi búho no quiere despertar
yo por mi lado, cuando despierte quiero hacerlo en la Luna.
Tan embriagado está que tiene hipo arruyador
Es rutinario y poco divertido.
No sé qué dice mi libro.


Junio 7 - 12:06am

.Árbol de Laurel.

Desesperada, ¡nada más!
sólo hoy me ha dolido la vida,
la luna me deja con efectos extraños
A veces respiro sin hacerlo, no me creo pez, de hecho no sería capaz.
Honestamente prefiero las escafandras, no quiero escamas, no quiero un mundo abajo pero me agradan las burbujas.




martes, 7 de junio de 2011

Hablé sola.

Se es sensible, si no lo fuera ¿cómo entendería al ocaso o a esa bella aurora boreal?
A veces se intenta perder lucidez pero siempre está lo cósmico.
Ese recuerdo dulce, no tan pequeño, pero sí acogedor, sin ser visto nunca ha pasado
Aparece cuando no es conveniente; ¿Por qué dices que no es conveniente? -lo sé, es fascinante que llegue y cubra mis pensamientos de dulzura.

Abril 7 2011

Donato.

Es un búho, señor;
antes era rana
ahora duerme, señor.
¡Tengo una mascota!



Receta romántica

5 Gerberas en una botella.
Par de waffles con arequipe.
Una luna, más 3/4 de frío.
3 pizcas de abrazos.
Un vino al gusto.
2 cucharadas de versos.
Una manta.
2 velas encendidas.
4 buenos ojos para fotografiar con el alma. (los de él, los míos)
Un cielo líquido y espumeante de estrellas.
10 a 20 nueces para el resto de la noche.


lunes, 6 de junio de 2011

Souvenir.

Estoy sin memoria, quiero estarlo por mucho tiempo, aunque, no es que la haya perdido; simplemente quiero.
Necesito fatigarme pero sin ejercicio, podría ser ocularmente... para qué me engaño, nunca llegaría de ese modo.
Se me apetece beber un aire bien expreso.
No pretendo sonreír por siempre, ni ser poeta emergente, es más; no soy poeta.
Últimamente he trasnochado mucho pero de repente duermo con una nube.
El cielo matutino lo prefiero espeso, al nocturno líquido; ésto suele hacer que mis viajes a no sé dónde sean particulares.

Laura Pérez Colorado