martes, 26 de abril de 2011

Un motivo.

Hoy sentí como si aprendiera a respirar.
No le sonrío a él, se lo hago a mi Yo.
Vi unas uvas pasas, y no alcanzan a ser en lo más mínimo; tomando en cuenta que son pequeñas, el sabor de lo que siento.
Tengo energías cíclicas adentro.

Colores, unos cuantos.

Saboreando una carcajada puedo darme cuenta que amo mis miedos, mis fatigas.
Me apego a eso apático que cada vez se vuelve más mio.
Soy capaz de volar, respirar bajo el agua pequeña; acaso, ¿quién no es capaz? yo, lo hago por mucho tiempo.
No en sueños, de verdad lo hago; en mi mundo.
¿Sí sabías que tengo varios jardines? y, sé respirar en ellos.
Hoy, no me siento angustiada, pero vivo ahí. No me siento extraña ni mucho menos dormida, tampoco estoy feliz.
Simplemente, estoy con gusto.

Laura Pérez Colorado.

Respirando.

¿Acelerar el mundo? ¿cómo sería todo? ¿para qué serviría todo?
Deseo un caleidoscopio para entender esto que pasa por cada cerebro,
no quiero instrucciones, no me gusta el chocolate pero las personas entre más variados colores tengan, más aprendo a disfrutarlas.

Laura Pérez Colorado.

Es bueno.


Te decía, aveces es bueno alejarse porque con "sentir" no me refiero exclusivamente a lo afectivo; es más, eso lo siento de vez en cuando fastidioso.
Sentir... pero a la Pacha-mama, sentirme propiamente (mis órganos e ideas) esto puede hacerse sólo al alejarse.
¿Me entiendes?
No creo que lo hagas, esa realidad tuya está bastante sumergida en esas ganas de no fatigarte.

Laura Pérez Colorado.

Respuesta.

De hecho sí,
no soy de acá pero sí un poco de lo lejano,
y, es seguro que no soy de nadie.